La despedida …

rosario-madera.jpg

Un beso por cada cuenta del rosario,
y así, recorrí tu abecedario,
quedándome con vocales absolutas,
mínimas palabras como navajas diminutas,
escurriéndose entre labios y caricias sangrientas,
y así, rompimos el cordón y cayeron las cuentas.
De nuevo: la despedida …

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