Negro alucinante

De espaldas al espejo: la espada…

La mano, la noche,

los pliegues de la cama…

Negro alucinante,

las manecillas del reloj que se detienen.

Asi quisiera marcharme:

plantar los pies,

madurar a la sombra…

del árbol,

del crucifijo,

de tu nombre…

 

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