Quizá…

Quizá… desabrocharse los sueños,


y volver a la locura cuadrada del espejo,


beber la larga espera


a la orilla justa del silencio y la escalera.


Quizá…  escuchar  a las esquinas,


y volver a sentarse bajo la misma gotera,


golpearse de vez en vez la mirada


para dormir quieta y amanecer crucificada.

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